martes, 13 de octubre de 2009

¿Han perdido la autoridad los profesores?

Artículo de Pedro Mª Uruñuela en El País (12/10/09)

Comienza el nuevo curso escolar y reaparecen opiniones sobre la situación que se vive en las aulas, describiéndola en términos preocupantes, como marcada por la violencia psíquica y física que ejercen los alumnos hacia sus profesores, concluyendo que la situación es insostenible. A continuación, se proponen soluciones, la principal de las cuales es reintegrar de nuevo al profesorado la autoridad perdida, reforzando su poder sobre los alumnos. El lector se plantea dos cuestiones: ¿Qué situación se está viviendo en los centros educativos? ¿La solución necesaria es la recuperación de la autoridad perdida y su refuerzo entre el profesorado?

Podemos consultar el amplio estudio que en el curso 2007-08 llevó a cabo el Observatorio Estatal de la Convivencia Escolar; en él participaron 301 centros de Educación Secundaria de todo el Estado, 23.100 alumnos/as y 6.175 profesores. Su elaboración, concreción de preguntas, aplicación y elaboración de conclusiones se llevó a cabo por consenso de las diecisiete Comunidades Autónomas y de los representantes del Ministerio de Educación.
La situación que describe el estudio puede calificarse de buena, aunque persisten problemas que es preciso abordar a fondo. La mayoría del profesorado y del alumnado (entre el 85 y el 90%) valora positivamente el clima de convivencia que hay en el centro y las relaciones entre alumnos, entre profesores y de ambos entre sí. El profesorado considera que su trabajo es importante, se siente orgulloso de trabajar en su centro, valora como muy alta la calidad de las relaciones que mantiene con sus compañeros y piensan que son bien valorados y apreciados por sus alumnos. Parecida opinión mantienen los alumnos respecto de sus relaciones con los compañeros, los vínculos de amistad que mantienen con otros compañeros y el buen nivel de integración existente.
Pero también pone de manifiesto problemas de convivencia; la mayoría de los profesores mantienen una relación difícil con otros sectores no profesionales y más del 10% manifiestan que dejarían la profesión si pudieran. Asimismo, un 15% del alumnado desearía cambiar de centro y destaca sus dificultades para una buena relación con otros compañeros. También hay dificultades de relación entre los distintos sectores educativos. Un 1,5% del profesorado dice haber sufrido con frecuencia o muchas veces insultos por parte del alumnado y un 0,6% haber sido objeto de agresiones físicas. En cuanto a la interacción de las familias con el profesorado, el 0,7% reconoce haber recibido con frecuencia un trato ofensivo por parte de los padres y un 0,2% habérselo dado a los padres. Pero, aun siendo poco frecuente el trato ofensivo entre familias y profesorado, la violencia entre ambos es especialmente significativa e indicadora de un déficit muy grave en la tarea educadora.
Como obstáculos importantes para la convivencia en los cense detectan, además del acoso entre iguales, las "conductas disruptivas" que llevan a cabo los alumnos hacia sus profesores: hablar en clase, interrumpir al profesor, levantarse y desplazarse por el aula, no llevar el material necesario para la actividad, contestar inadecuadamente al profesor, etc.; estas conductas no son consideradas como importantes por lo alumnos, pero son las que más preocupan al profesor y las que más inciden en su moral y motivación profesional.
¿Los problemas son de falta de autoridad, de permisividad del centro o de algunos profesores? ¿Se solucionarían con más "mano dura", incremento de las sanciones y refuerzo del poder del profesorado? Como siempre en educación, el problema es complejo, en él inciden varias variables y precisa soluciones complejas, sin simplificaciones que no llevan a ninguna parte.
Estas conductas de los alumnos en las clases son síntoma de problemas más profundos e importantes y, sólo si se abordan desde su complejidad, encontrarán solución. Centrarse únicamente en el refuerzo de la "autoridad" del profesorado es utilizar un tratamiento sintomático, pero no causal, de los problemas.
Un análisis de las situaciones conflictivas en las clases nos muestra que tienen lugar, sobre todo, en la educación secundaria y, dentro de ella, en 2º y 1º de ESO; tres de cada cuatro incidentes están protagonizados por alumnos y uno por alumnas; dos tercios de los alumnos disruptivos son repetidores, lo que muestra que es un fenómeno asociado al fracaso escolar; una cuarta parte del alumnado acumula el 70% de las sanciones, el mismo porcentaje que se da entre el profesorado a la hora de sancionar, ya que un 75% del mismo apenas tiene problemas; no todas las asignaturas suscitan similares problemas, que se acumulan más en unas que en otras, y están muy vinculados a la metodología y recursos de estos profesores; por último, influyen claramente factores organizativos, con más frecuencia disruptiva a principio de curso, los primeros días de la semana y, según el recreo, a últimas horas de la mañana.
Estas conductas disruptivas son síntoma de problemas más profundos. En primer lugar, de la inadecuación de los contenidos curriculares a los intereses y niveles de los alumnos: sobrecarga en contenidos, academicismo, primacía del currículo sobre los intereses y preocupaciones de los alumnos; así, en el estudio del Observatorio un 34% del alumnado manifiesta no entender la mayoría de las clases y un 67% que éstas no despiertan su interés.
En segundo lugar, el sistema educativo aún no ha encontrado cómo tratar eficazmente la diversidad de los alumnos; en épocas anteriores sólo estudiaban determinados grupos de alumnos y había itinerarios para encauzar a los buenos, los menos buenos y los malos estudiantes. Ahora, la educación atiende a todos, chicos y chicas con distintos intereses, motivaciones, actitudes, etc.; la rigidez del currículo, la inflexibilidad de los programas, la uniformidad de las enseñanzas son todavía obstáculos importantes que impiden la adecuada atención a la diversidad del alumnado.
En tercer lugar, la organización de los centros de secundaria es la misma que atendía a alumnos seleccionados y motivados. Un ejemplo, el profesorado se organiza por departamentos didácticos, cuando los problemas se concentran en grupos concretos de 2º A o 1º C; ¿Cuándo se reúne el profesorado que da clase a estos alumnos para analizar estas situaciones y establecer criterios comunes de actuación, ya no organizados por asignaturas? No hay espacio ni tiempo previstos para ello.
En cuarto lugar, y no menos importante, la falta de formación para abordar estas situaciones que caracteriza al profesorado de secundaria. Con una pésima formación inicial, la mayoría tiene que llevar a cabo un aprendizaje de "ensayo y error", aprendiendo sobre la marcha y en solitario cómo hacer frente a estas situaciones.
Tantos variados factores, que explican las dificultades para dar clase hoy en secundaria, no pueden reducirse a una simple falta de "autoridad". Es cierto que estas situaciones afectan profundamente al profesorado y minan su motivación. Y es preciso apoyar todo lo posible a los profesores, especialmente a quienes viven mayores dificultades para impartir sus clases.
Hay medidas que corresponden a la administración educativa, dotando a los centros que más dificultades encuentran con más recursos humanos y materiales e introduciendo los cambos normativos necesarios. Sólo desde planteamientos de inclusión de todos, de adecuada atención a la diversidad y de garantía del éxito escolar para todos se podrán solucionar estas situaciones. Es preciso contar de verdad con los padres y madres, no verlos como peligro a evitar, sino como colaboradores necesarios e imprescindibles para la educación. Y hay que apoyar al profesorado con más formación, más trabajo en equipo, mayor facilitación de su docencia y eliminación de trabas burocráticas innecesarias.
Sobre todo hay que contar con el propio alumnado. ¿Qué papel, qué protagonismo tienen hoy los alumnos en los centros de secundaria? Frente a opiniones que pueden circular por ahí, los alumnos son los grandes ausentes del proceso educativo, sin que se cuente apenas con ellos en cuanto a valoraciones, opiniones y decisiones para la mejora de los centros. Y, por experiencia propia, mejoran mucho las condiciones y las situaciones problemáticas cuando se les da a los alumnos la oportunidad de diseñar y formar parte activa de las soluciones.
Reforzar la "autoridad" del profesorado no es solución si la medida no va acompañada de otras decisiones. No hay que olvidar que la autoridad no se otorga y concede, sino algo que se consigue y se obtiene. Además, hablando de reforzar la "autoridad" del profesorado, ¿no se están confundiendo los conceptos y se está queriendo decir que la solución es reforzar el poder de los profesores? A diferencia del poder, caracterizado por la capacidad de conseguir determinadas conductas a través de recompensas y castigos, la autoridad se basa en la capacidad de influencia, en el prestigio moral que convence a las personas para que, sin necesidad de recurrir al poder, asuman determinadas conductas.
La educación sólo es posible desde la autoridad moral del profesorado; desde el poder es muy difícil, por no decir imposible, educar personas autónomas. Trabajemos por reforzar la verdadera autoridad del profesorado y por reforzarla con otras medidas imprescindibles para la mejora de nuestro sistema educativo.
Pedro Mª Uruñuela Nájera es catedrático de Filosofia e Inspector de Educación

domingo, 4 de octubre de 2009

Aulas desiertas


Entrevista a la filósofa Concha Fernández Martorell“[…] hay que ofrecer a la siguiente generación lo que sabemos, transmitirles nuestros conocimientos y habilidades, con la mayor amabilidad posible, evitando a toda costa actitudes represoras e intransigentes, para que se aprenda el placer del aprendizaje y los conocimientos, el gusto por la atmósfera agradable y no el modelo disciplinar. Si pretendes que los jóvenes aprendan la responsabilidad, el respeto y el trabajo bien hecho, no puedes más que hacerlo tú y esperar que te sigan, jamás crear la obligación, en todo caso el compromiso”.
Concha Fernández Martorell es doctora en filosofía, estudiosa de la obra de Walter Benjamín y autora de El aula desierta, su libro más reciente publicado por Montesinos, Barcelona, 2008. Catedrática de filosofía, directora de un instituto de enseñanza secundaria, la profesora e investigadora Concha Fernández es también colaboradora usual de revistas como El Viejo Topo.
Después de felicitarle por su ensayo, me gustaría empezar preguntándole por sus motivaciones. ¿Por qué ha escrito El aula desierta? ¿Desierta de qué? ¿No hay superpoblación en las aulas de la enseñanza secundaria?
Hace diez o doce años que comencé a observar y reflexionar sobre el fenómeno de la educación; me llamó la atención la problemática que se desencadenó justo en el momento en que se amplió la edad de enseñanza obligatoria hasta los 16 años. ¿Por que se disparaban todas las alertas precisamente cuando se ponía en marcha un bien social indiscutible? Lo cierto es que comenzaron a incorporarse a la enseñanza secundaria alumnos desmotivados, portadores de múltiples problemáticas que hacían estallar en el aula, poniendo de relieve el desastre social que alimentaba su imaginación.
Inmersa en este contexto, me dispuse a observar: el comportamiento díscolo de unos pocos alumnos, pero que llenan mucho; el malestar de los profesores, que no sólo vieron su trabajo enormemente complicado por esta nueva circunstancia sino que además fueron acusados e insultados públicamente por las instancias educativas (expertos y políticos); y la nueva disposición del conocimiento y el aprendizaje reducidos a la verdad del constructivismo. Me interesó muchísimo investigar qué estaba pasando.
Respecto a la segunda parte de la pregunta, le diré que entendí el desierto como la metáfora del vacío y la deserción. Quizás es una imagen excesiva pero sí que encaja con la desesperanza de los profesores y la actitud de rechazo de muchos alumnos que llevan a la escuela su propia desesperación, estampándola contra los cristales y las fachadas. Tierra baldía es la difícil realidad que viven niños y jóvenes fuera de la escuela y cada mañana traen en su mochila un puñadito para que la veamos un poco. El desierto simboliza también la deserción por parte de todos: profesores, padres, alumnos, políticos, medios; pero incluye también la posibilidad del oasis, el instituto podría ser en realidad un pequeño oasis y es esto lo que a nadie parece interesar. (Salvador López Arnal)
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lunes, 24 de agosto de 2009

LA POLARIZACIÓN SOCIAL DE LA EDUCACIÓN

Un interesante artículo de VICENÇ NAVARRO

España, uno de los países de la UE-15 (el grupo de países de la UE de nivel de desarrollo económico semejante al nuestro) con mayores desigualdades sociales, tiene el sistema educativo más polarizado por clase social existente en tal grupo de países. Las familias del 30-35% de renta superior del país envían a sus hijos a las escuelas privadas concertadas (la mayoría gestionadas por la Iglesia católica, institución que en España siempre ha ofrecido el sostén ideológico a las clases dominantes), y el 65-70% restante de la población, que se define como las clases populares, es decir, la clase trabajadora y las clases medias de rentas medias y bajas, envían a sus hijos a las escuelas públicas, donde se concentra la mayoría de los hijos de los inmigrantes (92%).
Naturalmente, no hay una impermeabilidad social entre los dos tipos de escuelas, la pública y la privada. Pero, en general, la renta de las familias que envían a sus hijos a las escuelas privadas es mayor que la de las familias que utilizan la escuela pública. En Suecia y Finlandia (países que el informe PISA -que mide la calidad de la enseñanza- considera como los que tienen el mejor sistema educativo), sólo el 4% de estudiantes van a la privada. En España es el 30-35%. En nuestro país, el gasto por alumno en la escuela privada es superior que en la pública. Esto se da como consecuencia del pago por parte de las familias que matriculan a sus hijos en la privada, recursos que se complementan, con las aportaciones de recursos públicos, es decir, subsidios que se definen como conciertos. España tiene los subsidios públicos a las escuelas privadas más altos y el gasto público por alumno en la escuela pública más bajo de la UE-15. Los primeros reciben más recursos a costa de los segundos.
Weber que, junto con Marx, fueron los fundadores de la sociología contemporánea, definió explotación de una manera muy sencilla y didáctica. Explotación, escribió, “ocurre cuando una clase (podría haber añadido un género, una raza o una nación) vive mejor a costa de que otra viva peor”. Pues bien, existe un poder de clase que se expresa en que unos tienen más recursos para su educación, a costa de que otros tengan menos.
En el lenguaje mediático versallesco, dominante en el país, no se le llama explotación sino “desequilibrio de financiación”. En realidad, el sistema educativo dual (privada versus pública) de España, reproduce la estructura social del país, formando dos tipos de ciudadanos: los de primera y los de segunda clase. Y los primeros acceden a estudios superiores (como los universitarios) en porcentajes mucho mayores que los primeros.Esto es consecuencia del poder de clase, categoría que ha desaparecido del lenguaje político y mediático del país.
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miércoles, 12 de agosto de 2009

Ferrer Guardia y la pedagogía moderna


El anarquista catalán Ferrer y Guardia fue fusilado el 13 de octubre de 1909, acusado de dirigir la revuelta popular de la Semana Trágica de Barcelona, en la que ni siquiera participó. Fue el chivo expiatorio de la oligarquía y la Iglesia (artículo de JULIÁN CASANOVA aparecido en El País11/08/2009)

Francisco Ferrer Guardia nunca dirigió una revuelta popular. Tampoco la que comenzó en Barcelona el 26 de julio de 1909, y que ha pasado a la historia con el nombre de Semana Trágica, aunque un tribunal militar, carente de garantías, lo condenó a muerte como "autor y jefe de la rebelión". En realidad, quienes pusieron a Ferrer Guardia ante el piquete de ejecución, el 13 de octubre de ese año, se estaban vengando de un intelectual laico, de un pedagogo revolucionario que había desafiado el control eclesiástico de la enseñanza.

El fusilamiento de Ferrer, que tuvo una considerable repercusión internacional, abrió un debate sobre su persona y sus méritos intelectuales. Fanático anticlerical y mediocre pedagogo para algunos; innovador y mártir laico para otros. A cien años de distancia, aunque las disputas no se hayan cerrado, puede hacerse ya un balance de su figura. (seguir leyendo)

jueves, 23 de julio de 2009

UN BUEN REPORTAJE SOBRE EDUCACIÓN ( El País, 18-7-9)

LA ERA DEL PROFESOR DESORIENTADO

Los docentes se enfrentan a unos estudiantes menos obedientes pero que van por delante en ciertos conocimientos - ¿Hay que volver a la disciplina o lo que falta es modernizar la enseñanza?


Unos creen que el problema es que profesores del siglo XX intentan educar a jóvenes del siglo XXI en unas escuelas del siglo XIX, y por eso no termina de funcionar. Otros, que se han perdido valores básicos de la educación, sobre todo, la disciplina y el esfuerzo. En realidad, son dos maneras distintas de enfrentarse a un mismo hecho: que los docentes no tienen claro, no encuentran o no les ofrecen las herramientas necesarias para enseñar a unas nuevas generaciones de jóvenes que no responden de la misma manera que las anteriores a la educación escolar.(leer más)

lunes, 6 de julio de 2009

EL INFORME TALIS: El profesor es la diferencia


Un buen clima escolar depende más de la habilidad del maestro que del tipo de colegio, según la OCDE


La calidad de la enseñanza de un país no puede ser mayor que la calidad de cada uno de sus profesores, aseguraba la semana pasada el secretario general de la OCDE, Ángel Gurría, al presentar una macroencuesta a 90.000 docentes de secundaria de 23 países. El informe Talis deja claro que las mayores diferencias de percepción del clima escolar, de las relaciones entre docentes y alumnos no se dan entre países (25%), ni siquiera entre el centro que está en la zona rica y el que está en la zona pobre (10%), sino entre los profesores de un mismo colegio que dan clase cada día a los mismos alumnos (65%)
Respecto a la disciplina, el tiempo que pierden los profesores en clase haciendo callar a sus alumnos también varía, sobre todo dentro de la misma escuela: un 85% de las variaciones en lo que el informe llama el ambiente disciplinario de la clase.
Así, lo que dice el estudio es que la diferencia la marca cada docente. "Dado que la mayor cantidad de variaciones en la pérdida de tiempo lectivo se observa entre diferentes profesores dentro de los centros, parece más necesaria una política de prestar atención a las habilidades y la disposición de los profesores a nivel individual que mejorar el ambiente y la disciplina generales de los centros", dice el informe Talis.
Informe TALIS (Documento pdf)

viernes, 3 de julio de 2009

El perfil del Director General para la educación en el siglo XXI

Habíamos concertado con la Dirección General de Política Educativa y su director General,D. Felipe Gómez Valhondo, debatir en la XXXIV Escuela de Verano de Extremadura sobre el perfil del profesorado para la educación del siglo XXI. Ya se sabe: nuevos tiempos, nuevas necesidades, nuevos recursos, nuevas actitudes.Compartiríamos el debate con representantes de los sindicatos de la enseñanza. Pero D. Felipe no se presentó. Al debate le faltó la perspectiva de la Administración educativa regional. Seguramente D. Felipe tendría cosas más importantes que hacer que venir a debatir, con profesores y sus organizaciones, sobre qué perfil profesional debería poseer el profesorado en estos nuevos tiempos en los que estamos inmersos. Pero, al menos, podría haber en su Dirección General alguien en el que hubiese podido delegar y representar las ideas y pensamientos de la Administración educativa. Tampoco pudo mandar a ese propio. Simplemente la Administración no compareció y punto.
Sólo se me ocurre pensar que, o D. Felipe no tenía nada que decir al respecto y, por eso no se presentó; o en la Dirección General de D. Felipe no hay nadie que pudiese decir algo al respecto, y no había ningún propio en quien delegar; o, simplemente, a última hora, no le apetecía viajar y no viajó.
No sé cual de las razones me resulta más impresentable: si no tener nada que decir; si no tener a nadie en quien delegar; o, pura y llanamente, la actitud de desprecio más inaceptable hacia un grupo del profesorado, con el que se había comprometido, que quiere ver cómo mejoramos este asunto de la educación en Extremadura.

domingo, 28 de junio de 2009

APORTACIONES DE AFILALÁPIZ A LA LEY DE EDUCACIÓN DE EXTREMADURA (LEEX)

EL CENTRO EN EL DOCUMENTO DE LA LEEX

Aunque el documento de debate de la LEEX recoge a lo largo de los diferentes apartados el papel del centro educativo, lo cierto es que una de las estructuras más importante del Sistema Educativo, el centro escolar, está en el documento desdibujado, indefinido, impreciso y escasamente considerado. Aparece cuando es imprescindible su referencia para desarrollar algún elemento de la estructura del Documento
Debe hacerse una propuesta concreta de modelo de centro escolar del Sistema Educativo Extremeño.
EL CENTRO ESCOLAR, ESPACIO DE DESARROLLO PERSONAL, SOCIAL, COMUNITARIO Y DE CONVIVENCIA
Un nuevo modelo de centro escolar
Proponemos que La futura Ley de Educación de Extremadura recoja y defina un modelo de centro que permita satisfacer las nuevas demandas sociales, ofrezca nuevos servicios y potencie la realización en sus instalaciones de medidas de compensación externa, en el que deben estar presentes nuevos profesionales (educadores, mediadores sociales, trabajadores sociales, monitores de actividades complementarias,...), desvinculando el horario del centro del de sus distintos trabajadores y del alumnado en general.
El centro escolar es:
· Un espacio físico en un entorno geográfico determinado. Participa de las características que ese entorno geográfico marca y a él debe adaptarse.
· Un espacio académico donde se imparten/aprenden conocimientos “científicos”.
· Un espacio educativo en el que se enseñan/asimilan normas, actitudes y valores que conforman una determinada "visión" del mundo.
· Un espacio de desarrollo social en donde se posibilita el acceso a “saberes” y titulaciones que permiten alcanzar objetivos de orden social (acceso a puestos de trabajo, movilidad académica y social…).
· Un espacio de desarrollo comunitario -en ocasiones el único o el más caracterizado del entorno social- desde donde se puede responder a muchas necesidades individuales y sociales de la comunidad en la que se enmarca, mejorando la situación de sus miembros (por ejemplo, conciliación de vida laboral y familiar, políticas sanitarias y alimentarias, equipamientos…) y contribuir a la configuración de referida comunidad (transmitiendo sus valores, sus normas, sus conocimientos, sus tradiciones…)
(… Y más…)

Además de distintas medidas respecto al centro escolar, que incluimos en este documento, también presentamos otras para el sistema educativo extremeño que creemos pueden contribuir a la mejora del mismo y en especial de la Educación y de la Escuela Pública: Plantilla y ratio; Asociacionismo pedagógico y sindical; Educación Infantil como etapa educativa completa de O-6 años; Regular adecuadamente los recursos personales, materiales, organizativos y económicos de Educación Primaria; Descentralización educativa y distritos educativos; Potenciar y primar la acción tutorial; Formación inicial del profesorado; Jefatura del Departamento Didáctico y de Orientación; Elección del Director de Centro; Servicio de Inspección Educativa; Ley financiación, memoria económica y esfuerzo inversor;…
Leer más: http://docs.google.com/View?id=ddc63wgj_421gcsfmvgm

sábado, 6 de junio de 2009

Carta abierta a los “popes” de la Iglesia Católica, especialmente a los españoles.

Si no fuera porque sabemos que la Iglesia Católica es una organización fuerte, sumamente controladora y jerarquizada, diríamos que sus dirigentes son una pandilla de descerebrados que día tras día excretan por sus bocas las mayores barbaridades.

Y si las dicen, no es en balde.

Su deseo de seguir controlando las conciencias individuales de las personas, su ansia de poder (y de dinero), su imposición de criterios, de ritos, su omnipresencia…, especialmente en nuestro país, es espeluznante.

Pero sus declaraciones recientes sobre “moral sexual” sobrepasan bastantes límites.

El señor Cañizares parece que tiene una lista de delitos ordenados, según su propio criterio de gravedad, sin tener en cuenta que en este país, hace tiempo tenemos una Constitución y unas Leyes que la desarrollan, donde están tipificados los delitos y las penas.

No se quiere enterar de que sus declaraciones, y las de otros allegados, son gritos fanáticos y fundamentalistas de una moral que, algunos, quisieran y añoran. Tan desfasada de la realidad que sólo induciría a la risa si no fuera por lo grave y lo doloroso que debe resultar para víctimas vivas, escuchar que el horrible dolor y la pesadilla de su vida entera, son “lo que haya podido pasar en unos cuantos colegios” en relación a los miles de niños desprotegidos y abusados sexualmente por clérigos, obispos y otros, repartidos por todo el mundo.

¡Claro que las relaciones sexuales “son actos para el gozo y el disfrute” y para lo que uno quiera y comparta! Y es un delito penal la violación, así lo contempla la ley, aunque algunos se permitan teorizar o hacer supuestos despenalizadores sobre el tema, como la revista editada por el Arzobispado de Madrid y distribuida con el diario ABC. La violación, además, es un acto de violencia y de imposición y deja secuelas psicológicas y miedo de por vida.

¿Qué van a saber ustedes, los gurús, de relaciones sexuales sanas, si se supone que no las practican y hablan de oídas?


Es un insulto a la inteligencia y a la vergüenza de la mayoría de los ciudadanos de este país (me temo que también para muchos católicos), tener que sufrir y escuchar sus exabruptos y sus furias inquisitoriales.

Y dejen ustedes en paz a las mujeres: su antifeminismo es notorio. Dejen que dispongan de su cuerpo, dejen de ser hiperhipócritas con el tema del aborto y otros. ¿Cuántas guerras hay en estos momentos en el mundo? ¿Cuántos muertos por el hambre y la pobreza? ¿Sabían que los humanos somos ya una plaga para el Planeta gracias a la superpoblación? Y del SIDA que sufren millones de personas inocentes, ¿qué me dicen? ¿que no usen preservativo? ¿Qué hacen ustedes para evitar estos desastres?

Entre otras cosas oponerse al aborto legal y regulado por un estado democrático como el nuestro, que, por cierto, aún mantiene un Concordato con su Estado Vaticano (predemocrático y en parte inconstitucional) donde ustedes mantienen privilegios económicos y sociales.

Nuestros representantes políticos no se atreven a hacer realidad la aconfesionalidad del estado que consagra la Constitución, ni a quitarles sus privilegios abusivos (se recomienda leer el Concordato, que era provisional en 1979) unos por temor a los resultados electorales y otros porque o comparten sus ideas y/o se apoyan en ellos para medrar en sus votos.

Pero ya va siendo hora.

martes, 26 de mayo de 2009

SRA. CONSEJERA: ¿A QUÉ ESPERA?

Para una Consejera de Educación de la Junta de Extremadura con sensibilidad social, como nos consta en Eva Mª Pérez, debe ser un trago duro y amargo encontrarse con una censura tan contundente como la que hacen a su Consejería todos los sindicatos del sector. Nada menos que “por las actuaciones de la Consejería de Educación, a través de sus Direcciones Generales y Delegaciones Provinciales, con consecuencias irreparables en muchos casos, que ponen en peligro la calidad de la educación y los derechos laborales y profesionales de los trabajadores y de las organizaciones que legítimamente les representan.”

Está siendo demasiado frecuente encontrarse con decisiones administrativas de órganos de la Consejería manifiestamente ilegales y arbitrarias. Unas veces, es por la ineptitud de un técnico, incapaz de interpretar con corrección la norma legal, pese a la cualificación profesional que se le supone. Otras, por un irresponsable seguidismo de quien tiene la responsabilidad directa en las decisiones, al técnico incompetente de turno que eleva informes a los órganos de decisión que jurídicamente no se sostienen. Otras, en fin, por el despreciativo silencio que algunos de estos órganos aplican a las propuestas, soluciones y reclamaciones de los afectados y sus organizaciones de representación. Las centrales sindicales nos dan cuenta, un día sí y otro también, de desaguisados administrativos que tienen que ser corregidos por los juzgados.

Son absolutamente intolerables estos comportamientos ignorantes con los que, con demasiada frecuencia, algún miembro de privilegiados cuerpos de funcionarios agrede al Sistema Educativo con una medida, un dictamen o un informe que no se ajusta a norma legal alguna. Son rotundamente inadmisibles estas decisiones arbitrarias que toman órganos administrativos de la Consejería, como denuncian los sindicatos, “ sin haber consultado ni seguido los más elementales procedimientos que regulan legalmente el tratamiento de estos temas”. Son decididamente inaceptables - propias del más insoportable estilo de tiempos que ni queremos nombrar – esas actitudes de aquellos que, creyéndose dueños y señores absolutos de una parcela administrativa, desatienden, ignoran o desprecian toda propuesta, solución o reclamación que provengan de otros sectores de la comunidad educativa, interesados en el asunto. Con sus desacertadas actitudes y sus injustas decisiones, desalientan a los profesionales que trabajan en los centros escolares, consternan a los sindicatos del sector, descorazonan a las familias y destrozan cualquier esfuerzo que desde la Consejería se intente hacer para mejorar nuestro Sistema Educativo.

Y todo ello impunemente. A estos señores, sus desatinos les salen totalmente gratis respecto a su estatus profesional o administrativo. ¿No va siendo hora ya de meter el bisturí y cortar por lo sano? ¿Sólo nos quedan los juzgados? ¿A qué espera la Consejera?

Colectivo Afilalápiz

Publicado en el Periódico Extremadura el 28/05/09: http://www.elperiodicoextremadura.com/noticias/noticia.asp?pkid=446592

jueves, 21 de mayo de 2009

Alumnos de Psicopedagogía abogan por un modelo educativo más democrático, más participativo y más integrador

Extremadura al dí@. 13 may 2009.

Dicen que el fracaso escolar "es el fracaso del propio sistema y no del alumno”

Los alumnos de 4º curso de Psicopedagogía de la Facultad de Educación de Badajoz abogaron hoy por un modelo educativo más democrático, más participativo, más integrador, e incluso más justo, además de considerar necesario el fin del sistema tradicional de enseñanza.
En un manifiesto remitido a Extremadura al Día, los alumnos de 4º de Psicopedagogía de la Facultad de Educación de Badajoz, conocedores de que en la región se está cocinando una nueva Ley de Educación, quisieron aportar algunos de los ingredientes, que como comensales directos de la normativa, consideraron necesarios y fundamentales para un resultado final al gusto de todos.
En este sentido, denunciaron que siempre se responsabiliza y culpa al alumno del alto índice de fracaso escolar existente en las aulas, sin que nadie tenga en consideración otros factores que influyen e inducen a esta realidad. Por ello, propusieron una metodología diferente y que fomente la autorregulación del aprendizaje.Asimismo, consideraron fundamental una escuela pública más democrática, en la que se tenga en cuenta las limitaciones de las clases sociales más desfavorecidas y en riesgo de exclusión, así como que lo alumnos tengan más participación en su proceso de enseñanza-aprendizaje, y no sean meros seres pasivos.
De igual manera, calificaron como necesario un sistema educativo en el que el aprendizaje sea significativo y no memorístico, donde la evaluación sea considerada un proceso de acompañamiento en el aprendizaje del alumno, cuyas dificultades no sean errores, sino oportunidades de aprendizaje.
En otro orden de asuntos pero sin abandonar sus peticiones, los alumnos de 4º de Psicopedagogía apoyaron la idea de una escuela pública de calidad, en la que no tenga cabida los conciertos escolares que aumenten las desigualdades sociales; un sistema educativo que potencie verdaderamente aquellos valores que defiende, tales como la coherencia entre la teoría y la práctica; y la “urgencia” de que los planes de formación inicial del profesorado se orienten hacia este modelo de escuela que ellos defienden.

http://www.extremaduraaldia.com/extremadura/alumnos-de-psicopedagogia-abogan-por-un-modelo-educativo-mas-democratico-mas-participativo-y-mas-integrador/79239.html?mosmsg=Gracias+por+su+env%EDo.