jueves, 17 de abril de 2014

Derecho a la escolarización

Estamos en tiempo de realizar las matriculas de nuevo alumnado. Muchas familias se ven en el dilema de dónde llevar a sus hijos. Lo que debería ser un servicio público de calidad e igualdad para todos, independientemente de sus circunstancias sociales, económicas o de capacidades, a veces dista mucho de serlo. Y muchos centros concertados, no todos, seleccionan a su alumnado de muy diversas formas, a fin de no tener en sus aulas a los que piensan que le van a dar más trabajo que "prestigio". La siguiente carta es un ejemplo de estas circunstancias y de que no se hace lo necesario para erradicar estas prácticas por parte de las autoridades responsables de hacer realidad los derechos a la escolaridad y al trato igualitario de estos alumnos.

Mi hija de dos años y medio nació con sordera profunda. En la actualidad tiene un implante coclear que le permite oír e ir progresando como cualquier niño de su edad. Gracias a él ha desarrollado el lenguaje y entiende y responde a todo cuanto se le dice.
A día de hoy está en el primer ciclo de Educación Infantil en un centro adscrito a otro de primaria concertado. En su momento escribimos a dicho centro pidiendo información del mismo y puntualizando que la niña tenía unas necesidades educativas específicas, sin dar más detalle de lo que le ocurría. La sorprendente respuesta fue que no creían que nuestra hija debiera estudiar en ese centro. Acudimos a hablar personalmente con el director para que nos expusiera sus motivos y nos señaló que estos niños normalmente lastraban al resto y que eran un estorbo para los otros alumnos. Cuando le expusimos que no era así en absoluto, nos dijo que le mandáramos información de lo que le pasaba (hasta ese momento él ni siquiera sabía lo que necesitaba, ni el problema que tenía) y que el departamento de orientación nos contestaría dándonos los motivos por los que no debía matricularse allí.
Evidentemente, hemos buscado un centro mejor para nuestra hija, con otros valores que son los que queremos que obtenga, pero entendemos que se le ha dado un trato discriminatorio e injusto.— Sandra López González. Sevilla  Publicado en Cartas al director de El País16 ABR 2014