lunes, 25 de octubre de 2010

Fracaso y abandono escolar en España

El fracaso escolar en España es un problema bien conocido y estudiado. Este libro pretende avanzar en su comprensión, insistiendo en los procesos que llevan a la situación final de abandono prematuro y centrando el análisis en la situación, la trayectoria y los discursos de los jóvenes que son considerados fracasados escolares.
Para ello recopila las cifras disponibles, analiza la influencia de factores externos, y se detiene en la trayectoria escolar y en la forma de entender su propio abandono de quienes lo han hecho prematuramente.
Se hace una reflexión que intenta recoger las múltiples dimensiones necesarias para explicar el fracaso y el abandono prematuro, que van desde las nuevas coordenadas de la educación en la sociedad de la información a las dinámicas internas y los instrumentos del sistema escolar, pasando por las grandes fracturas sociales y la tendencia a la desvinculación generalizada de los adolescentes respecto de la institución educativa.
El estudio es novedoso en dos sentidos:
• Se trata el abandono escolar no como una decisión puntual, sino como un proceso de progresiva desvinculación de la escuela que tiene su origen mucho tiempo antes de que el problema se manifieste.
• Además de ofrecer datos cuantitativos, el estudio da voz a los docentes y a los alumnos que han abandonado la escuela de forma prematura, analizando cómo se valora la institución escolar y cómo los alumnos que abandonan justifican su decisión.
En la primera parte del estudio se analizan estadísticamente los datos procedentes del Ministerio de Educación y de encuestas representativas de la población escolar española, como los estudios PISA y ETEFIL. Los resultados obtenidos permiten conocer la magnitud del fracaso escolar en nuestro país. Entre estos resultados, destacan los siguientes:
• La repetición de curso es un fenómeno que empieza en la educación primaria. A los 10 años, 1 de cada 10 niños ya no asiste al curso que le corresponde por edad.
• El fracaso escolar se acentúa en la educación secundaria obligatoria, con un 28,4% de alumnos que abandonan la ESO sin graduarse.
• Un 14,8% de los abandonos se produce antes de los 16 años, la edad que marca el fin de la educación obligatoria.
• En bachillerato sólo consiguen pasar de curso el 76,7% de los alumnos de primero y logran el título, al aprobar segundo, sólo el 73,2% de los alumnos.• En el caso de los ciclos formativos de grado medio, el 48,9% de sus estudiantes lleva al menos un año de retraso respecto a lo esperable para su edad.
• El número de graduados en bachillerato o ciclos formativos de grado medio alcanza en España el 62%. Esta cifra se encuentra muy alejada de las tasas de graduación en otros países de nuestro entorno y es 23 puntos inferior al objetivo marcado por la Unión Europea para el año 2010.
• El riesgo de fracaso escolar, de acuerdo con indicadores procedentes del estudio PISA, aparece asociado a ciertas variables, como el género, el estatus socioeducativo de los padres o el origen étnico.
• Los chicos presentan tasas de fracaso más elevadas que las chicas en todos los niveles educativos. Así, un 41% de los chicos de 15 años tiene alto riesgo de fracaso, mientras que en las chicas es sólo de un 29%.
• La ocupación y el nivel educativo de los padres influyen en el riesgo de experimentar fracaso escolar. Así, el 45% de alumnos de clases trabajadoras presenta un riesgo elevado, frente a un 23% entre los de las clases medias. En el caso de los estudios de los padres, el 20% de alumnos con padres universitarios tiene riesgo de fracaso, mientras que este riesgo afecta al 63% de los alumnos con padres sin estudios y al 42% de alumnos con padres que cursaron sólo estudios primarios.
• Un 55% de los alumnos inmigrantes tienen riesgo de fracasar frente a un 34% de alumnos españoles. En los estudiantes inmigrantes de segunda generación (es decir, alumnos nacidos en España de padres inmigrantes), el riesgo de fracasar se sitúa en valores intermedios (41%).
En la segunda parte del libro los autores analizan una muestra de expedientes de alumnos que han abandonado prematuramente la escuela. Este análisis indica que el abandono es el resultado final de un progresivo proceso de desvinculación de la escuela. Esta desvinculación comienza mucho antes del momento de abandono y se manifiesta en forma de problemas disciplinarios, absentismo, bajas calificaciones o asignaturas a las que no se presentan. Así, son particularmente reveladores datos como los siguientes:
• La repetición de curso es muy frecuente entre los estudiantes que abandonan: el 88% de ellos habían repetido curso alguna vez.
• El 91% de los expedientes de alumnos que abandonan recogen faltas de asistencia no justificadas. El número de faltas es, además, muy alto. Por ejemplo, los estudiantes que abandonan en el primer ciclo de la ESO presentaban un promedio de 225 faltas de asistencia no justificadas en su último año de asistencia a la escuela.
• Un 28% de los estudiantes que abandonan la escuela presentan problemas disciplinarios serios. Sin embargo, estos problemas se concentran entre los que abandonan antes. Mientras que el 60% de los estudiantes que abandonan en el primer ciclo de la ESO tiene problemas de disciplina, sólo el 8% de los estudiantes que abandonan en bachillerato presenta este tipo de problemas.En la última parte del estudio los autores analizan de manera cualitativa datos procedentes de entrevistas con alumnos que han experimentado fracaso escolar. A partir de esas entrevistas llegan a conclusiones como las siguientes:
• Los entrevistados dan un valor relativo a la escuela y aprecian más la formación que da la práctica en el trabajo.
• En general las familias de alumnos que fracasan les presionan para que sigan estudiando. De acuerdo con los entrevistados, son otros los factores que contribuyeron a su decisión de dejar la escuela. Entre ellos, destaca la influencia del grupo de iguales, la atracción de un empleo que les va a permitir acceder a bienes de consumo y mayores cotas de independencia, o el momento de cambio de centro al pasar al instituto. Muchos recuerdan este momento clave en su desenganche, por el cambio que supone en la relación profesor-alumno.
• Desde la perspectiva del alumno adolescente que abandona, dejar la escuela en muchas ocasiones se concibe no como un fracaso, sino como un éxito. Constituye, para los estudiantes que abandonan, una puerta de entrada a la vida adulta.
Finalmente, los autores utilizan los resultados obtenidos para reflexionar sobre el presente y el futuro de la institución escolar. En esta reflexión toman en cuenta el papel que debe desempeñar la educación en una sociedad cambiante, más globalizada y donde las competencias necesarias son diferentes a las del pasado.
En la resolución de estos desafíos reside, de acuerdo con los autores, una importante clave para prestigiar la institución escolar y evitar el proceso de desafección y el rechazo que genera en una parte relevante de sus alumnos.
(Mariano Fernández Enguita, Luis Mena Martínez y Jaime Riviere Gómez. Fundación La Caixa)
Descarga del libro entero aquí. Publicaciones de la Caixa.

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